domingo, 11 de abril de 2010



Ramón Teja, Los Concilios en el Cristianismo Antiguo
, Madrid, Ediciones del Orto, 1999, 96 páginas [Biblioteca de las Religiones, nº 4]. ISBN 84-7923-206-4

El papa San Gregorio Magno asimiló la autoridad de que gozaban los cuatro primeros concilios ecuménicos con la autoridad de los cuatro Evangelios: «Al igual que los cuatro libros del santo Evangelio, confieso que reconozco y venero cuatro concilios». Por el contrario, San Gregorio de Nacianzo, que había participado y presidido por algún tiempo el segundo de estos concilios ecuménicos, el de Constantinopla del 381, escribió poco después amargado por las experiencias que en él había vivido: «No he visto ningún concilio que tenga un final feliz, o que ponga fin a los males, en vez de aumentarlos. No hay más que enfrentamientos continuos... envidias por el poder». Y el historiador de la iglesia Sócrates consideraba todos los concilios celebrados después de Nicea superfluos e incluso perniciosos porque «poco a poco han cambiado la fe». Estos tres juicios tan contrapuestos, provenientes de personajes influyentes en la historia de la iglesia de la Antigüedad por su ciencia y su santidad de vida, más que expresar una contradicción pienso que son reveladores de la doble realidad que confluye en los concilios. Por una parte, son el instrumento con que mejor se refleja la inspiración del Espíritu Santo en la Iglesia. Pero, al mismo tiempo, son asambleas compuestas por hombres, y, como tales, en ellas salen a relucir las rivalidades, odios y luchas por el poder a las que los obispos, en cuanto líderes eclesiásticos, eran muy proclives. En cualquier caso, y a pesar del juicio negativo que sobre los concilios tuvo un personaje tan significativo como Gregorio de Nacianzo, éstos fueron en la Antigüedad el órgano más importante para establecer las normas de disciplina y las interpretaciones del dogma que tuvieron todas las Iglesias.

ÍNDICE
I. CUADRO CRONOLÓGICO 7
II. LOS CONCILIOS ANTIGUOS 11
Introducción 12
1. Origen de los concilios 14
2. Tipos de concilios 17
3. Participantes en los concilios 20
4. Las colecciones canónicas y los sínodos de Roma y Constantinopla 24
5. Convocatoria y presidencia de los concilios 27
5.1. Nicea 28
5.2. Calcedonia 31
6. Los concilios y la primacía del papa 33
7. Los fundamentos de la autoridad de los concilios y la ratificación de sus acuerdos 35
Apéndice I. Geografía de los concilios de los siglos IV y V 39
Apéndice II. Los concilios españoles del siglo IV 42
1. El concilio de Elvira 42
2. Los concilios de Zaragoza (380) y Toledo (400) 45
III. TEXTOS 47
IV. BIBLIOGRAFÍA 91

Chiste griego


Sueño

Αν δεις ότι σε ανακρίνουν για έγκλημα το οποίο νομίζουν ότι έκανες, θα προδώσεις κάποιο μυστικό και θα βλάψεις τον εαυτό σου. Αν ανακρίνεις κάποιον θα μάθεις ξένο μυστικό το οποίο θα σε οφελήσει.

Refrán

Η χειρότερη σπατάλη είναι του χρόνου.

sábado, 10 de abril de 2010

Libro



Rafael Jerez Mir, Marx (1818 -1883)
, Madrid, Ediciones del Orto, 1994, 96 páginas [Biblioteca Filosófica, nº 4]. ISBN 84-7923-022-3

El proyecto teórico que impulsa a cada hombre y su realización biográfica dependen en gran medida de la posición cultural en que se nace y de su riqueza educativa potencial relativa: unas relaciones sociales y redes de interdependencia más o menos complejas; unos sistemas de ideas, creencias y evidencias sociales determinados, con su correspondiente soporte lingüístico-simbólico; y, en fin, los procesos y los objetos técnicos -las cosas- que, como las palabras y los símbolos en general, constituyen el soporte material de la experiencia histórica del hombre y, como tales, median siempre en las relaciones que se establecen entre los individuos humanos. Pero también se sabe que, con independencia de lo relativamente favorable de las condiciones culturales de la formación de cada hombre concreto -desde el lugar de nacimiento al primer empleo, pasando por la familia, la iglesia, el grupo de iguales, el instituto y la universidad-, la recreación más o menos mimética o creativa del propio medio no puede explicarse completamente sin contar con el empeño que se ponga en el aprovechamiento de esas circunstancias culturales y de las propias dotes congénitas. Karl Marx nació en Tréveris, una ciudad prusiano-renana salpicada de monumentos de su pasado latino, francés y germánico, y con una burocracia y una «clase cultivada» importante, en las que ocupaban una posición relevante las dos personalidades que más influyeron en su primera formación. Su propio padre, Hirschel Marx, como abogado del tribunal supremo, ... y el barón Ludwig von Westphalen.

ÍNDICE
I. CUADRO CRONOLÓGICO 7
Datos biográficos 9
Obras 9
Acontecimientos filosóficos y culturales 10
II. EL FILÓSOFO Y SU FILOSOFÍA 13
1. MARX Y SU MEDIO HISTÓRICO: EL PROYECTO MARXIANO 15
2. SUPERACIÓN DE LA FILOSOFÍA ESPECULATIVA. REALIZACIÓN DE LA FILOSOFÍA CRÍTICA 22
2.1. Crítica teórica y superación práctica de la religión 23
2.2. Crítica de la filosofía especulativa: Hegel y Feuerbach 25
2.3. Realización de la filosofía y supresión del proletariado 29
3. LA CIENCIA DEL CAPITALISMO, GUÍA TEÓRICA DEL SOCIALISMO 33
3.1. El materialismo histórico, como matriz heurística 33
3.2. Contribución a la crítica de la economía política 39
3.3. Genealogía de la conciencia común y psicologías típicas 46
III. SELECCIÓN DE TEXTOS 51
1. REALISMO CRÍTICO Y REVOLUCIÓN SOCIALISTA 53
2. SUPERACIÓN DE LA RELIGIÓN Y MUNDALIZACIÓN DE LA FILOSOFÍA 58
3. HILO TEÓRICO CONDUCTOR DE LA CIENCIA DEL HOMBRE: APLICACIÓN AL CAPITALISMO 77
IV. BIBLIOGRAFÍA 89

Chiste griego

Sueño

Αν τρως σε εστιατόριο και μάλιστα ψάρια, κρέας, αυγά, χόρτα, τυρί, θα μαλώσεις με κάποιον και θα περάσεις μεγάλη πίκρα. Αν εσύ έχεις εστιατόριο, κάποιοι θα θελήσουν να σε εξαπατήσουν και να σου κάνουν κακό.